viernes, 21 de agosto de 2009

Picardía de la cautiva...







No sabia yo lo que pasaría si entraba en ese cu
arto,me acostaba en la misma cama que ella y me dejaba llevar por la atracción mutua del momento.Lo sabía y quise hacerlo.Quise dejar que mis impulsos llevaran las riendas por una vez en 8 meses en los que las riendas eran las que me llevaban a mi.Me desnudé y me metí a la cama.Nerviosa,solté de mis labios deseosos de besarla un "aleé! hasta mañana" haciéndome la dura y la irresistible,pero en menos de un minuto mi cuerpo estaba sobre el suyo moviéndose a un ritmo acelerado,tan acelerado como nuestras respiraciones.Me mordía el labio con fuerza,me sentía libre dentro de mi presidio,entonces,sonó el móvil.Era él,mi carcelero.Me asusté bastante,pues después de haber tenido una disputa con él y haberme fugado durante la noche él se había arrepentido por primera vez en ocho meses de sus actos.Leí el mensaje en el que me pedía disculpas,pero mis sentimientos hacia mi guardián se habían ido en sentido contrario a mi corazón,que estaba conmigo y que dio un fuerte latido que volvió a ponerme encima de ella,besándola con más intensidad,parando en ese instante el tiempo para siempre.No volví a saber más de aquellos sentimientos,del sentir de mi corazón al roce de su piel nacieron otros y están arraigados a todo mi cuerpo y se con certeza que eso nunca cambiará.

1 comentario:

  1. ¡Woow! Es tan...woow.
    Me encanta...
    (Merci por escuchar al que late y no al que manda)

    Je t´aime petite.

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